hijadelviento:

Yo también he conocido hombres que coleccionan mujeres. Primero se las arreglan para ‘tenerlas’ y luego las mantienen bien puestas y calladas como en una vitrina, una vitrina que solo exhiben a conveniencia. A esos hombres yo los llamo Modigliani, tan tristes, tan incapaces. A mí también me han puesto en esas vitrinas, tal vez sea por ingenuidad o tal vez porque la curiosidad me puede más que la sensatez y cuando entro en espirales de relaciones de poder, a veces se me complica salir. Por fortuna he estado a salvo de perderme y quedar para siempre convertida en muñeca.

Hace unos años sentía fascinación por la conquista, el acto de la conquista me parecía el más entretenido de los actos. Nadie me lo está preguntando, pero actualmente pienso que es una tontería, yo no quiero conquistar el universo personal de nadie, para qué: es inútil. La sensación de triunfo es una cosa tan efímera que por eso los fanáticos del poder nunca están plenos. Me conformo ahora (de forma satisfactoria, valga la aclaración) con el placer de la seducción. Al igual que las naciones, las personas que tienen algo que en verdad vale la pena descubrir: seducen. Los conquistadores están vacíos de todo, por eso su afán de devorar y apropiar. El que se esfuerza en conquistar fracasa en el influjo, su propósito único es anotarse puntos imaginarios que al final de las cuentas no alcanzan para reclamar nada. Toda su vida es un cúmulo de ansiedad y frustraciones que jamás tendrán recompensa; y es que: No hay recompensa alguna en forzar la acción de las cosas. Solo insatisfacción.

Hannah Escobar.

futuro-etereo:

quiero que me abraces hasta que todo se calme

wonderbound:

there’s something about the sight of steps leading down into the water. it feels like the ocean telling me to come home